Nosotros

Somos la Sociedad de San Vicente de Paul

Somos una organización Internacional para ayudar a los más vulnerables con contacto personal

La Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) es una organización internacional de laicos católicos fundada en 1833 en París, Francia, por el Beato Federico Ozanam, inspirada en el legado de San Vicente de Paúl para servir con justicia y caridad a las personas en situación de vulnerabilidad. Llegó a México en 1844 y estableció formalmente su presencia en Cuernavaca, Morelos, en 1988.

Actualmente, la SSVP tiene presencia en 156 países, organizada en 50,000 Conferencias y conformada por más de 800,000 socios vicentinos y 1.5 millones de voluntarios, quienes brindan apoyo a cerca de 30 millones de personas en todo el mundo. Su misión combina la formación espiritual y fraterna de sus miembros con el servicio directo a quienes más lo necesitan.

Voluntarios
0
Beneficiados
+ 0
Países
0
Conferencias
0
Voluntarios
0
Beneficiados
+ 0
Proyectos
0
Conferencias
0

San Vicente de Paul Morelos en el Mundo

La Asociación San Vicente de Paúl de Morelos forma parte de la Zona de Coordinación América II, en la Región IV Morelos, en México, de la Sociedad de San Vicente de Paúl, una de las 12 Secciones Permanentes que integran la estructura internacional de la institución.

Dentro de esta organización, pertenecemos a la Sexta Sección Permanente, que reúne a los países de la región América II para fortalecer la colaboración, el intercambio de experiencias y el desarrollo de proyectos de servicio.

La Región América II está organizada en dos zonas:

  • Zona 1: Cuba, Guatemala, Honduras, República Dominicana y México.
  • Zona 2: Costa Rica, El Salvador, Nicaragua y Panamá.

Esta estructura regional impulsa la cooperación entre los países miembros y fortalece la misión vicentina de brindar atención y acompañamiento a las personas en situación de mayor vulnerabilidad.

Logros de la Sociedad de San Vicente de Paul Morelos

Todas estas actividades se han realizado con éxito y hemos podido ayudar a mucha gente.
1988
El inicio de una misión solidaria
Cinco personas, un mismo propósito.

Comenzamos nuestras actividades como un pequeño grupo de voluntarios comprometidos con ayudar a quienes más lo necesitaban, bajo el nombre de San Vicente de Paúl. Para 1994, este esfuerzo había crecido hasta integrar cuatro grupos de servicio.

1997
Un paso hacia la institucionalización
Formalizamos nuestro compromiso con la sociedad.

Nos constituimos legalmente como Asociación Civil ante notario público y obtuvimos nuestro registro ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

1997
El nacimiento del Centro Vicentino
Un espacio para servir a la comunidad.

El Gobierno del Estado de Morelos nos otorgó en comodato un terreno en la colonia Chapultepec, donde iniciamos la construcción del Centro Vicentino.

2005
Construyendo un lugar para compartir
Un comedor al servicio de quienes más lo necesitan.

Con el apoyo de la Fundación Walmart de México se desarrolló el proyecto "Construcción del Comedor de San Vicente de Paúl", que incluyó la edificación de baños, cocina y bodega.

2007
Alianzas que fortalecen nuestra misión
Solidaridad que trasciende fronteras.

Gracias al apoyo de la Sociedad de San Vicente de Paúl de Phoenix, Arizona, Estados Unidos, se construyeron las paredes del Centro Vicentino.

2008
Un techo para la esperanza
Avanzamos en la consolidación del Centro Vicentino.

Con el respaldo de amigos de la Asociación de San Vicente de Paúl de Phoenix, Arizona, se construyó el techo de lámina curva del Centro Vicentino.

2012
Un Bazar con causa
Solidaridad que genera sostenibilidad.

Inauguramos un bazar de ropa, artículos para el hogar y libros a precios accesibles, apoyando a las familias de menores recursos y contribuyendo al sostenimiento del Centro Vicentino.

2013
Nace "Mi Tiendita"
Productos accesibles para fortalecer la economía familiar.

Inició operaciones el proyecto "Mi Tiendita", ofreciendo productos de primera necesidad a bajo costo para beneficiar a las alumnas de nuestros cursos y a las familias que acuden al Centro Vicentino.

2016
Espacios para aprender y crecer
Capacitación que transforma vidas.

Construimos un Aula de Capacitación dentro del Centro Vicentino, destinada a impartir cursos, talleres y conferencias que fortalecen el desarrollo personal y comunitario.

2016
Compromiso con las comunidades indígenas
Apoyo integral para Loma Esmeralda.

Iniciamos el acompañamiento permanente a la comunidad indígena de Loma Esmeralda, en Tepoztlán, Morelos, mediante acciones de apoyo y desarrollo comunitario.

2017
La lectura llega a más comunidades
Nace la Biblioteca Móvil.

Pusimos en marcha la Biblioteca Móvil para acercar libros infantiles a comunidades sin acceso a bibliotecas, promoviendo la lectura mediante el intercambio mensual de ejemplares.

2017
Solidaridad ante la emergencia
Tres etapas para reconstruir la esperanza.

Tras el sismo del 19 de septiembre, implementamos un programa integral de apoyo que incluyó ayuda humanitaria inmediata, reconstrucción de viviendas y equipamiento de pequeños negocios para reactivar la economía en Jojutla.

2018
Reconstrucción y recuperación.
Consolidando nuestro compromiso con las comunidades.

Continuamos con las acciones de reconstrucción de viviendas y reactivación económica para las familias afectadas por el sismo de 2017.

2018
Apoyo a la educación indígena.
Más acciones para transformar vidas

Iniciamos un programa de desayunos y comidas gratuitas en la Escuela Indígena de Loma Esmeralda, además de colaborar en la construcción del plantel, la regularización de su terreno y la obtención de su clave oficial ante la SEP.

2018
Más espacios vicentinos
Un nuevo espacio de atención integral.

Abrimos al público el nuevo Centro Vicentino en la colonia Tlaltenango, ofreciendo comedor comunitario, cursos de capacitación, dispensario médico y entrega gratuita de despensas para apoyar a las familias y personas adultas mayores.

2025
Un nuevo espacio de esperanza para la comunidad.
Inauguración de la Casa Vicentina en Tepoztlán

Gracias al apoyo del Consejo General Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl, a través del CIAD, así como del Consejo de la SSVP de Phoenix, Arizona, y de los hermanos vicentinos de esa comunidad, logramos construir la Casa Vicentina en la comunidad mayoritariamente indígena de Loma Esmeralda, Tepoztlán, Morelos. Este proyecto es un ejemplo de cómo una red internacional de solidaridad puede transformar vidas y fortalecer la misión de servicio alrededor del mundo.

Pricipales Miembros Fudadores

San Vicente de Paul

24 de abril de 1581 - 27 de septiembre de 1660

INFANCIA

San Vicente de Paúl nace el 24 de abril de 1581 en Pouy Francia, fue el tercer hijo de un matrimonio católico.

La familia vivía de la agricultura y el cuidado de ganado, lo que significaba mucho trabajo para apenas tener una vida de estrechez. En las veladas se leía la Biblia, la vida de los santos y se  oraba en familia, y aún cuando no eran ricos los padres de San Vicente, practicaban la caridad y eso lo veía de niño, de modo que él mismo la veía de modo natural desde temprana edad.

JUVENTUD

A los 16 años, el Obispo le da la Tonsura (cortarle un poco de cabello) por lo que entra a las filas del clero y puede llevar sotana. Sigue estudiando 5 años, recibiendo las órdenes menores de Subdiaconato y Diaconato y el 23 de septiembre de 1600 a los 19 años es ordenado sacerdote. Celebró su primera misa en Buzet.

APÓSTOL DE LA CARIDAD

Era un hombre hábil y sabía relacionarse, después de varios años difíciles, hacia finales de 1608, se instaló en París.

La reina Margarita, que  bajo su influencia llegó a ser muy piadosa y caritativa, entrega a San Vicente fuertes sumas para que a su nombre hiciera la caridad a los pobres.

San Vicente siempre siguió estudiando y formándose y en sus ratos libres asistía a la Sorbona y se graduó de Licenciado en Derecho Canónico.

Es muy significativo su pensamiento sobre el estudio y formación y el sentido que tiene. El decía “ES PRECISO APROVECHARSE DE TODAS LAS OCASIONES QUE SE PRESENTEN PARA INTRUIRSE Y HACERSE ASÍ MÁS APTO PARA SERVIR A DIOS Y A LOS POBRES”.

FUNDACIÓN DE LAS SEÑORAS DE LA CARIDAD

Posteriormente se trasladó a Chatillon-les-dombes, en Bresse. Se encontró con un pueblo moralmente abandonado, una iglesia abandonada, en medio de una población la mayoría pobre y en la que todas las familias pudientes eran protestantes.

Ante la magnitud de la tarea, con la ayuda de un vicario y mediante un trabajo encarnizado, repartiendo su tiempo ENTRE LA ORACIÓN Y LA ACCIÓN, cambió la situación: los  feligreses le ayudaron y logró organizar una vida de caridad, tanto desde el punto de vista material como del moral y espiritual.  La primera COFRADIA DE LA CARIDAD había nacido, sus miembros se llamaron “LAS SERVIDORAS DE LOS POBRES”. Poco a poco las “Cofradías de la Caridad” se organizaron y se desarrollaron al lado suyo.

Posteriormente regresó a París (1618-1619), donde fue nombrado “Capellán de las Galeras”, San Vicente, inmediatamente se trasladó a las cárceles cuyo espectáculo lo horrorizó. Inmediatamente, emprendió el mejoramiento de la suerte de los presidiarios. Procuró se les transfiriesen a un local habitable y organizó visitas.

Un domingo por la mañana cuando se disponía a celebrar la Santa Misa, le avisaron que en una casa toda la familia estaba enferma, sin tener quién los atendiera, San Vicente en la homilía recomendó a esta familia a los feligreses, en un sermón conmovedor. Por la tarde, cuando él mismo se dirigía a esa casa, encontró en el camino una verdadera procesión de gentes que iban y venían llevando ayuda. Como hombre práctico que era San Vicente organiza la caridad Y FUNDA LO QUE HOY SON LAS VOLUNTARIAS VICENTINAS a quienes les dice LAS SEÑORAS DE LA CARIDAD.

FUNDACIÓN DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN

El 17 de abril de 1625 los señores Gondi, por contrato ante notario, ofrecen a la SOCIEDAD NACIENTE 45,000 libras. El Arzobispo de París, por su parte ofrece los antiguos edificios de un colegio. A cambio la CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN que se funda, se comprometía a ocuparse gratuitamente en el apostolado en los campos y en la asistencia espiritual a los campesinos.

Se ponen a trabajar los sacerdotes de la Congregación de la Misión, recorren Picardía, Champaña, Borgoña y gracias a su bondad y sencillez, se ganaban  los corazones en todas partes y reconciliaban las almas con Dios. Su estilo de predicar con homilías cortas y precisas con un mensaje para los tiempos que se vivían pronto se impuso en Francia.

FUNDACIÓN DE LA COMPAÑÍA DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD

San Vicente se daba cuenta de que a pesar de su abnegación, las damas tenía que compartir el tiempo que debían a sus esposos y sus hijos, con los enfermos y pobres, por lo que organiza a las sirvientas de los pobres HOY HERMANAS DE LA CARIDAD, haciéndolas religiosas de nuevo genero, que pudiesen circular por las calles y confía a Santa Luisa de Marillac la dirección de ésta orden, siendo la primera en incorporarse Santa Margarita Nassau, quien sabiendo todo el bien que hacía San Vicente le vino a ofrecer sus servicios. En 1633 Margarita Nassau y sus compañeras se reunieron con Santa Luisa de Marillac en su casa y nació la CONGREGACIÓN DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD, llamadas también HERMANAS DE SAN VICENTE DE PAÚL.

Entre sus obras más importantes –que por otra parte sirvieron de modelo a varias instituciones públicas-, se puede citar el servicio de los niños perdidos y el socorro a las Provincias devastadas por la guerra. En lo que concierne a los niños abandonados, creó LA ACOGIDA, EL ORFANATO, LA ENSEÑANZA, EL APRENDIZAJE Y LA COLOCACIÓN.

SAN VICENTE DE PAÚL, estuvo siempre en la brecha. No sólo atendió la buena marcha de sus obras, sino que garantizó la continuidad.

Murió el 27 de septiembre de 1660, en Saint-Lazare, en París, extenuado por una labor sobrehumana.

Fue beatificado el 13 de agosto de 1729 y canonizado el 16 de junio de 1737.

EN 1833, FEDERICO OZANAM Y SUS COMPAÑEROS PUSIERON A SU SOCIEDAD NACIENTE BAJO SU  PATROCINIO Y PROTECCIÓN A SAN VICENTE DE PAÚL.

El Papa Leon XIII, lo proclamó patrón de todas las obras de caridad, el 12 de mayo de 1885.

El día de su santo, antes celebrado el 19 de julio, fue fijado el 27 DE SEPTIEMBRE, por el nuevo calendario romano, vigente desde el 1º. De enero de 1970. Su cuerpo está expuesto en un relicario abajo del altar mayor de la Capilla de los Lazaristas, 95 rue de Sevres, en el VI distrito de París.

BREVIARIO

  • 1617 SE FUNDA LAS VOLUNTARIAS VICENTINAS.
  • 1625 SE FUNDA LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN.
  • 1633 SE FUNDA LAS HIJAS DE LA CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAUL.
  • TAMBIÉN FUNDO ASILOS, ORFANATOS Y HOSPITALES.

Santa Luisa de Marillac

12 de Agosto de 1591 – 15 de Marzo de 1660

Nació en Francia el 12 de Agosto de 1591.

Huérfana a los 14 años, sintió un fuerte deseo de convertirse en religiosa, pero por su delicada salud y su débil constitución no fue admitida. Se casó con Antonio Le Grass, secretario de la reina de Francia, María de Médicis, convirtiéndose en un modelo de esposa pues con su bondad y amabilidad logró transformar a su esposo que era duro y violento, y hasta obtuvo que en su casa todos rezaran en común las oraciones de cada día. Dios le concedió un hijo, a quien amó e inculcó una sólida fe católica desde pequeño.

A los 34 años falleció su esposo, y decidió entonces consagrar su vida al servicio de Dios. Esta santa mujer tuvo la dicha inmensa de tener como directores espirituales a dos santos muy famosos y extraordinariamente guías de almas: San Francisco de Sales y San Vicente de Paúl.

Con San Francisco de Sales tuvo frecuentes conversaciones espirituales en París en 1618 (tres años antes de la muerte del santo) y con San Vicente de Paúl trabajó por treinta años, siendo su más fiel y perfecta discípula y servidora. San Vicente de Paúl había fundado grupos de mujeres que se dedicaban a ayudar a los pobres, atender a los enfermos e instruir a los ignorantes. Estos grupos de caridad existían en los numerosos sitios en donde San Vicente había predicado misiones, pero sucedía que cuando el santo se alejaba los grupos disminuían su fervor y su entusiasmo haciéndose necesario la presencia de alguien que los coordinase y animase permanentemente.

Dicha persona providencial fue Santa Luisa de Marillac, quien personalmente se ofreció para coordinar y dirigir a los grupos de caridad. La santa recorrió el país visitando las asociaciones de caridad, llevándoles gran cantidad de ropas y medicinas para entregar a los más necesitados.

En 1633, el 25 de marzo, las primeras cuatro jóvenes hacen votos de pobreza, castidad y obediencia, bajo la dirección de Santa Luisa, naciendo así la más grande comunidad femenina que existe, las Hermanas Vicentinas, Hijas de la Caridad. La santa además escribió muchos textos y libros en los cuales recopiló las enseñanzas de San Vicente de Paul y reflexiones personales, constituyendo una extraordinaria riqueza para la vida espiritual de sus religiosas y de todas las personas en general.

Falleció el 15 de Marzo de 1660, después de sufrir una dolorosa enfermedad y dejando fundada y muy extendida la más grande comunidad de religiosas. Las 33,000 religiosas vicentinas o hijas de la Caridad tienen más de 3,300 casas en el mundo. En la casa donde está sepultada su fundadora, en París, sucedieron las apariciones de la Virgen de la Medalla Milagrosa a la vicentina Santa Catalina Labouré.

Las religiosas fundadas por Santa Luisa se dedican exclusivamente a obras de caridad. El Papa Pío XI declaró santa a Luisa de Merillac en 1934, y el Sumo Pontífice Juan XXIII la declaró Patrona de los Asistentes Sociales.

¡Oh gloriosa Santa Luisa de Marillac! esposa fiel, madre modelo, formadora de catequistas, maestras y enfermeras. Ven en nuestra ayuda y alcanza del Señor: socorro a los Pobres, alivio a los enfermos, protección a los desamparados, caridad a los ricos, conversión a los pecadores, vitalidad a nuestra Iglesia y paz a nuestro pueblo. Cuida nuestro hogar y cuanto hay en él. Que sea un camino recto que nos conduzca a nuestra casa del cielo, y que tu bendición descienda todos los días sobre cada uno de los que en el vivimos. Bendito seas, buen Dios, porque sembraste el amor en Santa Luisa para ejemplo nuestro e imitación de Jesús, Camino, Verdad y Vida.

El 9 de mayo es la fiesta de Santa Luisa de Marillac en la Liturgia de nuestra Iglesia Católica.

Federico Ozanam

23 de Abril de 1813 – 8 de Septiembre de 1853

Nace en la ciudad de Milán el 23 de abril de 1813. (En esos tiempos Milán pertenecía al imperio Galo).

Fue un niño amoroso con sus padres, obediente y poco amigo de las diversiones callejeras, aprendió de su padre el gusto por la lectura y por hacer la caridad ya que su ocupación era médico por lo que tenía que estudiar continuamente y lo veía visitar a los enfermos en los que se incluía a los pobres. De su madre recibió el ejemplo de la vida religiosa, la acompañaba a la iglesia y vivió en familia lo que era orar juntos al iniciar y terminar el día y al tomar los alimentos.

De 1820 a 1831 estudia en Lyon Francia, a donde su familia se trasladó de Milán y comienza a escribir a los 16 años, maneja el Latín, el Griego, su lengua francesa y comienza con el Italiano, Alemán, Hebreo y Sánscrito.

En 1831 inicia sus estudios en la Sorbona en París: Derecho y Letras. Federico Ozanam, que era un estudiante brillante rebate a sus maestros y se convierte en las discusiones en un defensor de la religión.

Promueve ante el Obispo de París que la iglesia de Notre Dame se abra al público en general y que se envíen expositores brillantes, que expliquen y desarrollen la doctrina social del evangelio, presentándola en armonía con las aptitudes y facultades y necesidades del individuo y la vida moderna. (El Obispo acepta y envía a Padre Lacordaire a dar esas pláticas que fueron un éxito).

Federico Ozanam defendía el cristianismo y expresaba:

“El cristianismo se preocupa principalmente de la salvación de las almas, también trabaja con ardor en el bien y el mejoramiento integral del hombre.”

“Dios no ha hecho a los pobres. El da a todos los hombres la posibilidad de elevarse en la escala social”.

“Dios ha mandado a las criaturas humanas a enfrentar los peligros de éste mundo con dos armas, la inteligencia y la voluntad”.

Señala que tres son la ruinas de los municipios: el juego, el vino y la explotación de las mujeres

Ante estos argumentos uno de los asistentes (que es agnóstico) le dice: “Todo lo que acabamos de oír sobre el cristianismo es verdad, desde el punto de vista histórico. Pero ahora ¿dónde están las obras que nos demuestren que aún viven?, ¿qué es lo que hacen por el género humano en estos días?, ¿qué hacen los católicos, hoy y ahora para demostrar al mundo la vitalidad y eficacia de su fe?. Prueben que el cristianismo vive con obras sociales y no con elocuentes discursos del pasado.”

Estas preguntas hacen que Federico Ozanam busque un modelo que encuentra en San Vicente de Paúl.

El 23 de abril de 1833 (20 años de edad) junto con otros 7 compañeros se reúnen en Petit Bourben Saint Suplice No. 18, para fundar LA PRIMERA CONFERENCIA DE LA SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL, (patrón universal de la caridad) para respaldar con obras su fe y respondiendo al reto que le hizo el agnóstico.

Comienza a escribir para prepararse en las discusiones de las conferencias de Historia, a la que asistían los jóvenes estudiantes y donde se ponían en común las ideas, participa en las juntas de las conferencias de la Sociedad de San Vicente de Paúl y sostiene correspondencia con los miembros de la Sociedad que iba creciendo.

Federico Ozanam decía: “Creemos en dos tipos de asistencia: una la que humilla a los asistidos y otra, la que honra… La asistencia honra cuando une al pan que alimenta, la visita que consuela, el consejo que ilumina, el estrechamiento de manos que levanta el ánimo…Cuando se trata al pobre con respeto y no sólo como a un igual, sino como a un superior, como a un enviado de Dios para probar nuestra justicia y nuestra caridad”.

“La ciencia del bien social y de las reformas bienhechoras no se aprende tanto inclinado sobre los libros…. sino subiendo a los pisos de la casa del pobre, sentándose a su cabecera, sufriendo el frío que él sufre y compenetrándose con el secreto de su corazón desolado y de su conciencia arruinada…”

El contacto personal con los pobres, la visita incesante a sus barios y casas, el encuentro con rostros que sufren familias humilladas, niños que no pueden ir a la escuela porque no tienen con qué vestirse, hacen que Federico Ozanam no tenga otra opción más que comprometerse y buscar los remedios inmediatos y de más lago alcance.

Ante todo lo anterior, no podemos permanecer indiferentes, la iglesia, al beatificar a este laico, nos pone un modelo de vida que es un hombre que vivió en el mundo y ahí fue fiel a su fe. Quiso con los pobres sufrir y llorar, su dolor era su propio dolor, su hambre su propia hambre, su sed su propia ser. Sintió con ellos el frío y la soledad. Vivió como SAN VICENTE DE PAÚL, la desgarradora miseria de unas madres abandonadas, de niños arrojados a la basura, de una sociedad ebria de odio y de frustraciones mentales. Encontró en el pobre al Señor en esta vida, dándole de comer, de beber y abrigo y sobre todo amor ayudando a construir en ese mundo el reino de Dios donde imperen sus valores.

En 1850, a la edad de 40 años fallece Federico Ozanam, en Marsella.

El 27 de abril de 1983, en ocasión de la reunión en Roma de los miembros representativos de la Sociedad de San Vicente de Paúl, para festejar el 150 aniversario de la fundación de la sociedad, Su Santidad el Papa Juan Pablo II declaró:

«Debemos dar gracias a Dios por este regalo que EL ha hecho a la Iglesia, en la persona de Federico Ozanam: Nos sentimos perplejos de admiración, ante todo lo que, este, estudiante, profesor, padre de familia, ferviente y caritativo, en el transcurso de su corta vida, prematuramente consumida, logró hacer por la Iglesia, por la sociedad, por los pobres, su nombre está definitivamente asociado al de San Vicente de Paúl”.

S. S. Juan Pablo II.

BREVIARIO

  • 1833 SE FUNDA : LA SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL.
  • 1847 SE FUNDA: LAS JUVENTUDES MARIANAS, VICENTINAS HIJOS E HIJAS DE MARÍA.
  • 1909 SE FUNDA : LA ASOCIACIÓN DE LA MEDALLA MILAGROSA.
  • 1999 SE FUNDAN: LOS MISIONEROS SEGLARES VICENTINOS

Beata Sor Rosalia Rendú

9 de Septiembre de 1786 – 7 de Febrero de 1856

Jeanne Marie Rendú nace el 9 de septiembre de 1786 en la aldea de Confort, Francia. Sus padres son pequeños propietarios que llevan una vida sencilla. La Revolución de 1789, anticlerical, causa confusión y desunión en la Iglesia. La familia Rendú, aun arriesgando su vida, acoge a algunos sacerdotes perseguidos, entre ellos al Obispo de Annecy. La educación cristiana de Jeanne Marie está marcada por este tiempo de persecución. Hará su primera comunión una noche, en el sótano de su casa, a la luz de unas velas.

A la edad de 10 años, la muerte de su padre y la de su hermanita pequeña en el intervalo de unos meses la conmueven fuertemente. Consciente de su responsabilidad de ser la mayor, ayuda a su madre, ocupándose de sus dos hermanas pequeñas.

Cuando de nuevo reina la paz, la señora Rendú, envía a su hija a las religiosas ursulinas que tienen un pensionado en Gex. Jeanne Marie va a veces al hospital de la ciudad y allí descubre el servicio que las Hijas de la Caridad prestan a los enfermos y a los pobres. y siente, cada vez con más fuerza, la llamada de Dios a unirse a ellas.

El 25 de mayo de 1802 entra en la Compañía de las Hijas de la Caridad, en París. Unos meses más tarde, la destinan al barrio Mouffetard donde recibe el nombre de Rosalía. Allí permanecerá 54 años, curando, socorriendo, consolando a todos los que sufren. Hombres, mujeres y niños trabajan durante largas horas en las insalubres fábricas. Los salarios eran poco elevados, las enfermedades atacan a los pobres obreros, quienes ven acentuarse su miseria.

Para responder a las múltiples necesidades que percibe, Sor Rosalía, con las Hermanas de su Comunidad, abre sucesivamente un dispensario, una farmacia, una escuela, un orfanato, una guardería, un patronato para las jóvenes obreras y una casa para ancianos sin recursos. El impulso de caridad que anima a esta Hermana es comunicativo: varias señoras de la clase rica aportan su ayuda financiera. Estudiantes deseosos de poner en práctica su vida cristiana acuden a Sor Rosalía para pedirle consejo; será éste el comienzo de la Sociedad de San Vicente de Paúl.

Durante las Revoluciones de 1830 y 1848, la vemos junto a todos los que sufren, cualesquiera que sea el campo al que pertenezcan. Sube a las barricadas para socorrer a los heridos y protege a todos los que se refugian en su casa. Arriesgando su vida, se interpone entre los que luchan diciendo: “Aquí no se mata”.

En 1852, Napoleón III manda imponerle la Cruz de la Legión de Honor, homenaje del gobierno por toda la obra llevada a cabo en ese barrio tan miserable de la capital.
Su muerte, el 7 de febrero de 1856, provoca una gran emoción en todos los ambientes sociales de París. Por delante del coche fúnebre caminaba una ola silenciosa, en la que fraternalmente se confundían todas las clases sociales.

Sor Rosalía fue beatificada por Juan Pablo II el 9 de noviembre de 2003.

Amélie Soulacroix

14 de Agosto de 1820 – 26 de Septiembre de 1894

Amélie Soulacroix, nacida en Marsella (Francia) el 14 de agosto de 1820, es la hija mayor de Jean-Baptiste Soulacroix y Zélie Magagnos. La pareja tuvo otros tres hijos después de ella: Théophile, Charles y Noëmie.

Disfrutó de una infancia dichosa en el seno de una familia unida, cristiana y culta. En 1837, Amélie vivía en Lyon y tenía solo 17 años cuando su hermano Théophile comenzó a mostrar los primeros síntomas de una enfermedad, desconocida en ese momento, probablemente tuberculosis ósea, que lo llevó a una parálisis progresiva. Amélie se dedicó, junto con sus padres, al cuidado de su hermano. El matrimonio ni siquiera fue considerado: era fácilmente su ‘vocación’ elegida. Sin embargo, en 1840, Amélie recibió dos propuestas de matrimonio que rechazó. El tercero fue realizado por Frédéric Ozanam. El compromiso matrimonial se hizo oficial tras el éxito de su disertación para la agregación de la Facultad de Artes en noviembre de 1840. Amélie apenas lo conocía, solo de vista y reputación. Frédéric tuvo que ir a París en diciembre, donde fue nombrado profesor adjunto de la cátedra de literatura extranjera de la Sorbona.

El 23 de junio de 1841 se casaron en Lyon en la iglesia de Saint-Nizier. Pasaron su luna de miel en Italia. A su regreso en enero de 1842, la joven pareja se instaló en un pequeño apartamento en París, capital que Amélie descubrió. Sus primeros años de vida juntos estuvieron llenos de alegría, aunque ensombrecidos por un doble dolor: la separación de Amélie de su familia, todavía en Lyon, y la desesperada esperanza de Frédéric y Amélie de llenar su hogar con la llegada de un niño. Sin embargo, el 24 de julio de 1845, Amélie dio a luz a la pequeña Marie Ozanam, que trajo alegría al hogar familiar.
Dieciséis meses después, el 18 de noviembre de 1846, la pareja y su pequeña hija partieron de París y Francia para un largo viaje a Italia, una misión de investigación solicitada por Frédéric. Desde enero de 1847 en Roma tuvieron la alegría de asistir a una audiencia papal, momento en el que falleció el hermano de Amélie, Théophile (el 9 de marzo de 1847), un golpe terrible para Amélie que no pudo asistir al funeral.

En julio de 1847, de vuelta en París, Amélie reconstruyó gradualmente toda la vida familiar en su nuevo apartamento. El cuidado de Marie y las tareas del hogar mantuvieron a Amélie muy ocupada. También debía cumplir obligaciones derivadas de ser esposa de un académico; sin mencionar las innumerables actividades caritativas que emprendió y, ciertamente, su apoyo incondicional al trabajo universitario de Frédéric. Los años que siguieron no fueron fáciles para ella: en 1848, una serie de trastornos políticos en Francia, los nuevos compromisos de Frédéric y el duelo por el fallecimiento de su padre Jean-Baptiste Soulacroix en julio.

De 1849 a 1852, la enfermedad se arraigó gradualmente: a pesar de su tos persistente, fue la salud de Frédéric la que preocupó, hasta el punto de que tuvo que abandonar sus lecciones.

Con Amélie siempre a su lado, Frédéric emprendió, con ella y la pequeña Marie, en julio de 1852, un largo viaje, el último, a través de Eaux-Bonnes, Biarritz, España e Italia en busca de una posible cura para Frédéric. Se aseguró de que regresaran a Marsella donde, apenas una semana después de su llegada, hizo con Frédéric en el silencio compartido de una oración común, su ‘último sacrificio’ a su muerte el 8 de septiembre de 1853.. Fue ella quien consiguió permiso para su entierro en la cripta de Saint Joseph des Carmes en París.

Amélie, que enviudó con solo 32 años, tuvo que cuidar de la pequeña Marie que entonces tenía ocho años; y así fue durante más de cuarenta años.
En la sombra, con una humildad muy parecida a la de Frédéric, dedicó esta larga viudez, ante todo, a la educación de su hija y, sobre todo, a salvaguardar la obra de su marido: fue la piedra angular en la edición de OEuvres completes , publicado en 1855; Lacordaire escribió su biografía a partir de sus notas biográficas ( Notes biographiques sur Frédéric ); en 1865, la primera edición de Lettres de Frédéric se hizo por su iniciativa.

Hasta el final, su vida estuvo enteramente dedicada a sus amigos, al servicio de los más pobres y vulnerables, y al amor de Dios y de su familia, con especial énfasis en su único nieto, Frédéric Laporte, nacido en 1868.

Amélie murió a los 74 años, después de una brevísima enfermedad, el 26 de septiembre de 1894, una muerte esperada en la esperanza, como lo muestra el fragmento de una de sus oraciones: “Déjame reunirme pronto con mi amado, y déjanos, Señor , contemplarte y adorarte juntos por toda la eternidad.”

Manuel Andrade

23 de Abril de 1813 – 8 de Septiembre de 1853

Nace el 29 DE NOVIEMBRE DE 1809 y habiéndo estudiado el bachillerato en Humanidades y Filosofía se titula en Medicina en la Real y Pontificia Universidad de México.

En 1829, a sus 20 años obtuvo una plaza de Practicante en el Hospital San Andrés.

En el año de 1831, en la Escuela de Cirugía obtuvo el título de médico cirujano.

Después pasó como Practicante titulado al Hospital de la Purísima Concepción, popularmente conocido como Hospital de Jesús

En el año de 1833 llega a Paris para continuar sus estudios

Universidad de la Sorbona y en 1836, regresa a México y se incorpora a la docencia como primer catedrático de Cirugía y de Anatomía.

Publicó diferentes estudios sobre oftalmología y diversos trabajos y traducciones de libros especializados que ayudaron a modernizar la medicina en México.

No tenemos documentación fehaciente sobre la fecha de su matrimonio pero sabemos que su mujer, María Josefa Eleonor Pau, era española y que su hijo primero, Agustín, nació en París poco antes del regreso de Manuel Andrade a México.

Sus tres hijos, por empeño de sus padres, recibieron su formación en el Colegio Seminario de los misioneros en León y el menor, Vicente de Paúl Andrade, entró en la Congregación de la Misión en 1863.

En el año de 1844 las Hijas de la Caridad y los Misioneros, llegaron a México, arribando al puerto de Veracruz el 4 de noviembre de 1844, llegando a la capital del país el día 15 del mismo mes.

Entre los días 12 y 22 del mes de diciembre, quedó fundada la Sociedad de San Vicente de Paúl en México por Andrade y varios de sus amigos más cercanos.

En 1845 queda aprobada y agregada la Sociedad mexicana con fecha del 15 de septiembre de 1845, aunque su aprobación civil y eclesiástica de la Sociedad fue sometida a ciertas condiciones.

El 25 de abril de 1846 ya trabajaban con buenos frutos las Conferencias Nuestra Señora de los Dolores, La Purísima Concepción y Nuestra Señora de Guadalupe.

Manuel Andrade fue presidente de la Conferencia Purísima Concepción hasta su muerte y se nombró un Consejo Particular para unificar la animación y la dirección de todas las Conferencias.

Como presidente de ese Consejo estaba el obispo Joaquín Hernandez y figuraba como Vicepresidente don Manuel Andrade y Pedro Rojas fungía de Secretario y Manuel Canseco como tesorero.

En 1848 se fundaron las Conferencias de Nuestra Señora de la Luz, Nuestra Señora de Monserrate y la de San José, de tal forma que al morir Manuel Andrade quedaban 6 Conferencias, que serían las semillas de otras más en los años siguientes.

“Cuando todos hablan, ¿sólo la religión guarda silencio? ¿Sólo la religión no ha de tener un órgano que manifieste la solidez de sus dogmas, su hermosura y belleza; la ineluctabilidad de sus pruebas, su origen celestial y divino; en fin, el influjo benéfico de esta hermosa religión, de su moral y de sus consoladoras creencias?”

PARALELISMO CON FEDERICO OZANAM

  • Fueron jóvenes de clase media, inquietos, muy estudiosos y propugnadores de grandes cambios.
  • Desde muy jóvenes, fueron docentes en centros universitarios.
  • Trabajaron briosamente en y desde la prensa y publicaron estudios relativos a sus especialidades.
  • Fundaron las Conferencias.
  • Fallecieron prematuramente o a muy temprana edad.
  • Cada uno a su manera, adelantaron su muerte debido a su trabajo con los pobres.

Steve Jenkins & Emil Taboada†

En 1986 un par de amigos que escucharon el llamado del Señor. Emil Taboada y Steve Jenkins se conocieron por un viaje que Steve realizó a la ciudad de Cuernavaca, con el fin perfeccionar sus estudios del Español.

Pero viendo las necesidades que había en los confines del Estado de Morelos, amos se pusieron en contacto con la Sociedad de San Vicente de Paul, tanto a nivel nacional, como global.

Gracias al apoyo de la Congregación de San Vicente de Paul de Phoenix, Arizona y al apoyo del padre Baltazar López Bucio, en 15 de abril de 1988, se fundó la Congregación de Cuernavaca.

Comenzamos ayudando a 5 familias y viéndonos en la iglesia de San Juan Apóstol en la Colónica Chapultepec, en la ciudad de Cuernavaca. Y de igual manera, se contó con la ayuda incondicional de Elia Hernández y Víctor Morales.

Que sin sus esfuerzos del día a día, a lo largo de 26 años de servicio, nunca hubiéramos podido llegar a los hogares de los miles de morelenses que ayudamos todos los días.

Documentos Vicentinos

Conoce más sobre la Sociedad de San Vicente de Paul en todo el mundo.
Descarga los documentos para conocer más a fondo como funciona la sociedad a nivel global y adéntrate en la espiritualidad vicentina que sustenta nuestra obra.

Más Vicetinos destacados

Beato Pier Giorgio Frassati

Nació el 6 de abril de 1901 en Turín, Italia, en el seno de una familia reconocida por su influencia política y cultural. Desde muy joven destacó por su profunda fe, su intensa vida de oración y su amor por la Eucaristía, participando diariamente en la Santa Misa y dedicando gran parte de su tiempo al servicio de las personas más necesitadas. Solía decir: “Jesús me visita todas las mañanas en la comunión y yo le devuelvo la visita humildemente visitando a los pobres.”

A los 17 años ingresó a la Sociedad de San Vicente de Paúl, donde encontró el espacio ideal para vivir el carisma vicentino mediante la cercanía, el servicio y la solidaridad con quienes más lo necesitaban. Permaneció activo en la Asociación hasta los últimos días de su vida, entregándose generosamente al servicio de los pobres.

Falleció el 4 de julio de 1925, a la edad de 24 años, dejando un legado de santidad, compromiso social y amor al prójimo. En 2017, el Consejo General Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl lo proclamó Patrono de la Juventud Vicentina, reconociéndolo como un modelo de vida para jóvenes, niños y adolescentes que desean vivir el Evangelio a través del servicio. Su testimonio continúa inspirando a miles de vicentinos en todo el mundo a seguir el camino de la fe, la caridad y la entrega a los demás.

Los fudadores

Emmanuel Bailly

(1791 - 1861)

Bailly es, con Ozanam, el hombre que más contribuyó a la fundación de la primera Conferencia de San Vicente de Paúl.

Con 42 años, fue el primer presidente. Más tarde, cuando se expandieron, presidió el primer Consejo para, finalmente, convertirse en Presidente General de la Sociedad hasta 1844.

Bailly estaba casado y tuvo seis hijos. Además de sus ocupaciones de periodista, editor e impresor, tenía un hostal familiar para jóvenes estudiantes donde promovía las reuniones, lo que le permitió ejercer una influencia discreta sobre ellos. Ozanam experimentó esta influencia y le tributó un reconocimiento cordial y un afecto muy filial. Bailly alentaba a los jóvenes a buscar su verdadera utilidad en la figura del pobre, ya que defendía que en éste podrían encontrar al mismo Cristo Jesús, y les incitaba a ver la caridad como una obra de moralización y cristianización. Su experiencia le permitió ver y mostrar el camino para encauzar la Sociedad.

François Lallier

(1813 - 1887)

Fue el más querido de los amigos de Ozanam y el padrino de su hija, Marie. Se casó y tuvo tres hijos que murieron jóvenes.

Lallier formó parte de la Conferencia de Historia que se celebraba en la Rue de l’Estrapade, patrocinado por Emmanuel Bailly, y fue uno de los que más tomaron parte en los debates de esta asamblea juvenil. Ozanam, Lamache y él crearon una especie de Comité que preparaba las intervenciones que luego usarían para responder a los ataques de los racionalistas y de los sansimonianos contra Cristo y su Iglesia.

Abogado de profesión, en 1835 redactó el Reglamento de la Sociedad de San Vicente de Paúl con gran precisión y sobriedad.

Miembro fundador de la Sociedad Arqueológica de la Villa de Sens, recibió del Papa Pío IX el título de Caballero de San Gregorio Magno. También se le otorgó La Cruz de la Legión de Honor en 1873 por sus años de servicio a la sociedad civil.

Paul Lamache

(1810 - 1892)

El más longevo de los fundadores conoció a Ozanam en 1832 y formó parte con él en la Conferencia de Historia. Estudio leyes, se casó y tuvo cinco hijos.

Escribió artículos, principalmente en la Revue Européenne, donde Bailly tenía su influencia. Destacó por ser un gran activista contra la esclavitud. Se asoció a las campañas de Montalembert a favor de la libertad de la enseñanza y siempre mantuvo su preocupación por el apostolado.

Fue nombrado Rector de la Academia Departamental en Côtes-du-Nord, Bretaña. Napoleón III reconoció su servicio al galardonarle con la Cruz de la Legión de Honor.

Auguste Le Taillandier

(1810 - 1886)

Originario de Ruan (Normandía), obtuvo el diploma de bachiller en Derecho. Se casó y tuvo cinco hijos. Tras entablar amistad con Ozanam, entró en la Conferencia de Historia, pero no tomó parte en las discusiones que apasionaban a sus amigos ya que para él estos debates no eran de utilidad, e incitó a Federico a ir a los necesitados. Tomó parte activa en los trabajos de la primera Conferencia: otras actividades caritativas como la educación religiosa de los aprendices o la visita a los presos.

Auguste Le Taillandier, miembro y presidente muy activo al que sus conciudadanos colmaban de honores, fue vicepresidente de la Comisión de los Hospicios, y también fue condecorado como Caballero de la Legión de Honor. Permaneció vinculado hasta el fin de sus días con las Conferencias.

Jules Devaux

(1811 - 1880)

Estudió medicina. Se casó y tuvo un hijo. Entabló relación con Ozanam y sus amigos en la Conferencia de Historia, donde le invitaron a formar parte de su proyecto y aceptó encantado compartir con ellos un objetivo común; el de defender su fe y entenderse para hacer algún bien a los pobres.

Tesorero de la primera Conferencia de Caridad, su sombrero hacía las veces de bolsa para recaudar la limosna. Se hizo cargo de ser el delegado en la calle de l’Epée-de-Bois para entrevistarse con Sor Rosalía, célebre entonces por sus obras de caridad. Fue también el primer tesorero del Consejo General.

Dejó París en 1839 después de haber presentado y defendido su tesis para el doctorado en Medicina. Vivió una gran temporada en Alemania. Está enterrado en Colombieres.

Félix Clavé

(1811 - 1853)

Félix se adhirió al movimiento utópico-socialista y las enseñanzas del conde de Saint-Simón, pero fue conquistado por los argumentos de Ozanam y otros católicos que participaban en la Conferencia de Historia. Contrajo matrimonio pero no tuvo hijos.

Fundó una primera Conferencia en su barrio de París la primera a la otra orilla del Sena. Marchó a Argel en 1938 e intentó por medio del Obispo fundar otra Conferencia que posteriormente se implantó en 1846. Vivió en México.

Fue acusado de participar en un entramado delictivo, de lo que fue absuelto por la justicia parisina.

Hombre de letras, escribió poesías además de algunos libros y artículos. Escribió en la Revista de los Dos Mundos: sobre La cuestión de Méjico, sobre la Isla de Cuba y la libertad de Comercio, y otros referidos a Pio IX, al Padre Ventura, y también sobre el abate Bautain.

Conviértete en voluntario vicentino

Únete para vivir experiencias únicas y crear un mejor futuro

Si es tu vocación ayudar al prójimo, intégrate a nuestras actividades para brindar alimento, educación y apoyo a quienes más lo necesitan