Federico Ozanam


SEMBLANZA DE LA VIDA, OBRAS Y ESPIRITUALIDAD DE

FEDERICO OZANAM

Fundador de la Sociedad de San Vicente de Paul

Fundador de la Sociedad de San Vicente de Paul

Nace en la ciudad de Milán el 23 de abril de 1813. (En esos tiempos Milán pertenecía al imperio Galo).

Fue un niño amoroso con sus padres, obediente y poco amigo de las diversiones callejeras, aprendió de su padre el gusto por la lectura y por hacer la caridad ya que su ocupación era médico por lo que tenía que estudiar continuamente y lo veía visitar a los enfermos en los que se incluía a los pobres. De su madre recibió el ejemplo de la vida religiosa, la acompañaba a la iglesia y vivió en familia lo que era orar juntos al iniciar y terminar el día y al tomar los alimentos.

De 1820 a 1831 estudia en Lyon Francia, a donde su familia se trasladó de Milán y comienza a escribir a los 16 años, maneja el Latín, el Griego, su lengua francesa y comienza con el Italiano, Alemán, Hebreo y Sánscrito.

En 1831 inicia sus estudios en la Sorbona en París: Derecho y Letras. Federico Ozanam, que era un estudiante brillante rebate a sus maestros y se convierte en las discusiones en un defensor de la religión.

Promueve ante el Obispo de París que la iglesia de Notre Dame se abra al público en general y que se envíen expositores brillantes, que expliquen y desarrollen la doctrina social del evangelio, presentándola en armonía con las aptitudes y facultades y necesidades del individuo y la vida moderna. (El Obispo acepta y envía a Padre Lacordaire a dar esas pláticas que fueron un éxito).

Federico Ozanam defendía el cristianismo y expresaba:

“El cristianismo se preocupa principalmente de la salvación de las almas, también trabaja con ardor en el bien y el mejoramiento integral del hombre.”

“Dios no ha hecho a los pobres. El da a todos los hombres la posibilidad de elevarse en la escala social”.

“Dios ha mandado a las criaturas humanas a enfrentar los peligros de éste mundo con dos armas, la inteligencia y la voluntad”.

Señala que tres son la ruinas de los municipios: el juego, el vino y la explotación de las mujeres

Ante estos argumentos uno de los asistentes (que es agnóstico) le dice: “Todo lo que acabamos de oír sobre el cristianismo es verdad, desde el punto de vista histórico. Pero ahora ¿dónde están las obras que nos demuestren que aún viven?, ¿qué es lo que hacen por el género humano en estos días?, ¿qué hacen los católicos, hoy y ahora para demostrar al mundo la vitalidad y eficacia de su fe?. Prueben que el cristianismo vive con obras sociales y no con elocuentes discursos del pasado.”

Estas preguntas hacen que Federico Ozanam busque un modelo que encuentra en San Vicente de Paúl.

El 23 de abril de 1833 (20 años de edad) junto con otros 7 compañeros se reúnen en Petit Bourben Saint Suplice No. 18, para fundar LA PRIMERA CONFERENCIA DE LA SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL, (patrón universal de la caridad) para respaldar con obras su fe y respondiendo al reto que le hizo el agnóstico.

Comienza a escribir para prepararse en las discusiones de las conferencias de Historia, a la que asistían los jóvenes estudiantes y donde se ponían en común las ideas, participa en las juntas de las conferencias de la Sociedad de San Vicente de Paúl y sostiene correspondencia con los miembros de la Sociedad que iba creciendo.

Federico Ozanam decía: “Creemos en dos tipos de asistencia: una la que humilla a los asistidos y otra, la que honra…La asistencia honra cuando une al pan que alimenta, la visita que consuela, el consejo que ilumina, el estrechamiento de manos que levanta el ánimo…Cuando se trata al pobre con respeto y no sólo como a un igual, sino como a un superior, como a un enviado de Dios para probar nuestra justicia y nuestra caridad”.

“La ciencia del bien social y de las reformas bienhechoras no se aprende tanto inclinado sobre los libros….sino subiendo a los pisos de la casa del pobre, sentándose a su cabecera, sufriendo el frío que él sufre y compenetrándose con el secreto de su corazón desolado y de su conciencia arruinada….”

El contacto personal con los pobres, la visita incesante a sus barios y casas, el encuentro con rostros que sufren familias humilladas, niños que no pueden ir a la escuela porque no tienen con qué vestirse, hacen que Federico Ozanam no tenga otra opción más que comprometerse y buscar los remedios inmediatos y de más lago alcance.

Ante todo lo anterior, no podemos permanecer indiferentes, la iglesia, al beatificar a este laico, nos pone un modelo de vida que es un hombre que vivió en el mundo y ahí fue fiel a su fe. Quiso con los pobres sufrir y llorar, su dolor era su propio dolor, su hambre su propia hambre, su sed su propia ser. Sintió con ellos el frío y la soledad. Vivió como SAN VICENTE DE PAÚL, la desgarradora miseria de unas madres abandonadas, de niños arrojados a la basura, de una sociedad ebria de odio y de frustraciones mentales. Encontró en el pobre al Señor en esta vida, dándole de comer, de beber y abrigo y sobre todo amor ayudando a construir en ese mundo el reino de Dios donde imperen sus valores.

En 1850, a la edad de 40 años fallece Federico Ozanam, en Marsella.

El 27 de abril de 1983, en ocasión de la reunión en Roma de los miembros representativos de la Sociedad de San Vicente de Paúl, para festejar el 150 aniversario de la fundación de la sociedad, Su Santidad el Papa Juan Pablo II declaró:

Debemos dar gracias a Dios por este regalo que EL ha hecho a la Iglesia, en la persona de Federico Ozanam: Nos sentimos perplejos de admiración, ante todo lo que, este, estudiante, profesor, padre de familia, ferviente y caritativo, en el transcurso de su corta vida, prematuramente consumida, logró hacer por la Iglesia, por la sociedad, por los pobres, su nombre está definitivamente asociado al de San Vicente de Paúl”.

S. S. Juan Pablo II.

BREVIARIO

• 1833 SE FUNDA : LA SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL.

• 1847 SE FUNDA: LAS JUVENTUDES MARIANAS, VICENTINAS HIJOS E HIJAS DE MARÍA.

• 1909 SE FUNDA : LA ASOCIACIÓN DE LA MEDALLA MILAGROSA.

• 1999 SE FUNDAN: LOS MISIONEROS SEGLARES VICENTINOS

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